El Braco Alemán es un perro de muestreo en los campos de trabajo y es capaz de detectar en poco tiempo y con eficacia a la perdiz, al faisán o a la liebre, mostrándolas con firmeza y seguridad, después de ser abatidas por su dueño, recogiendo la pieza eficazmente
. En ocasiones es difícil su captura al Braco Alemán, ya que si la presa esta herida, huye a esconderse entre los campos de labor que suelen estar rodeados de espesos bosques y matorral.
En la bosquedad, la becada podría ser su objeto, y todo cazador que haya perseguido a la reina del bosque sabe la dificultad que entraña para los perros.
El Braco Alemán es capaz de ir a nado, registrar a fondo los carrizales de las lagunas y charcas, para espantarlas, de forma que su propietario pueda abatirlas, para luego olfatear la presa herida y recogerla el Braco Alemán, en la maraña de vegetación.
Durante el alba o al crepúsculo, el Braco Alemán la paciencia es su arma, como su dueño, en los largos aguardos al corzo o al jabalí, pudiendo terminar con un animal herido, que sin la ayuda de este perro no se podría seguir el rastro de sangre, podría perderse inútilmente.
Este perro puede participar en las batidas de liebre, populares en el país, y en las de corzo o jabalí en el bosque, tarea que a veces tiene que hacer en solitario, ya que su dueño aguarda a que desaloje las piezas en su dirección para abatirlas, al salir al claro.
Este Braco Alemán es capaz de rastrear, hasta herir al zorro y a pesar de su peso, llevarlo si es necesario un largo rato. El Braco Alemán, es decir que puede realizar una gran variedad de funciones, en oposición a algunas razas de perros de caza, que son especialistas en trabajos o en especies de caza concretas. Por lo tanto, el Braco Alemán es en la caza, y esa esla principal función, pero también lo es de cobrar la presa, perro de de agua y capacitado de seguir el rastro de sangre. No debemos olvidar estas facetas que tanto le destacan.
El Braco Alemán debe de poseer una gran capacidad de adaptación, una gran inteligencia y una buena memoria, para poder distinguir en cada momento la función que se le pide.
En campo abierto, el Braco Alemán se quiere que muestre firme y que jamás corra detrás de la presa en su huida, facilitando así que su dueño pueda dispararla. Por el contrario en la batida del bosque debe desalojar, y espantar las piezas de caza en dirección del cazador.
El Braco Alemán utiliza la nariz, estando alerta siempre en la búsqueda de la presa siguiendo su rastro de sangre. A la hora de cobrar el Braco Alemán las piezas heridas, sabe adaptarse a las condiciones, buscando el rastro por la emanación del olor, según el viento y el terreno. Tiene que saber a veces ser paciente en las esperas, y otras fogoso y vivaz en la caza en mano.
El Braco Alemán necesita un carácter muy equilibrado, a veces fuerte y autoritario ante la presencia de posibles ataques de depredadores.
El adiestramiento del Braco Alemán es una tarea larga, que se realiza por etapas, y casi siempre, por el mismo dueño.
A lo largo de su vida, el Braco Alemán pasará por una serie de pruebas ordemnadas escalonadamente en razón de su edad y grado de adiestramiento, que van asegurando las cualidades del Braco Alemán, y cuyos resultados pueden ser comprobados por cualquiera, en el Libro de Cría, instrumento de publicación anual, que sirve entre otras cosas, para ayudar a detectar a los mejores reproductores y evaluar las líneas de sangre.